No es el fin, llegan más hijos de Guillermo Tell

Por: Mariam Martí

Fotos: Camilo Villalvilla

Tras cancelar un concierto en octubre del 2007, Carlos Varela vuelve a escenarios cienfuegueros. Para entonces la tecnología y los deseos de hacer más… estuvieron del lado del público joven que asistió al Teatro Tomás Terry, de esta ciudad.

Aunque la nena llore, NO ES EL FIN. Tampoco cuando el leñador se convierta en pez o los hijos de Guillermo Tell insistan en quedarse aquí

NO ES EL FIN para quienes luchan por derribar las hojas en blanco, la vida huérfana, los pesimismos, para los que vivimos aquí o allá.

“Cuba… ¿oye, tú has salido al extranjero, flaca? Bueno, cuando lo hagas vas a saber lo que es. Si muchas personas tuvieran la posibilidad de entrar y salir, entonces comprenderían la inmensidad de esta Isla. ¿Cómo es tu nombre?, Cuba te hala, la tierra llamaaaaaa”, confesó después de despojarse de todos los atuendos que lo unían a uno de sus conciertos más logrados en Cienfuegos.

Para entonces, Carlos Varela estaba de negro. Tenía los ojos tan redondos como la propia esfera que ilustra nuestra casa. Traía el cansancio de un espectáculo. Quería irse a juguetear con su “Grettel”; un tabaco lo esperaba justo en la coqueta de la izquierda.

“Sí, me han querido encasillar. A mi los políticos, en realidad, ni los de aquí ni los de allá…, debería de estar todos en Animal Planet. Yo le hablo a la gente, y tampoco me creo más valiente que nadie. Pienso como el mecánico de la esquina, el pintor de arriba, la escritora de abajo y el joven cubano común y corriente. Ya sabes como somos, nos reunimos por cualquier motivo con un dominó, una botella de ron… y me parece extraordinaria esa sed de querer cambiar las cosas. Yo convierto esa sed en canciones, novelas; mientras otros la convierten en rabia y fabrican una balsa, algunos se dan golpes en la pared.

¿Y los medios no la convertimos?

“Ni los medios tiene toda la verdad y muchas veces tampoco tienen la culpa. Ya sabes, vivimos en un país bastante especial y de muchas maneras de interpretación

“Soy tan libre como tú. En serio, me siento libre. No te voy a engañar, escribo canciones para mí. Sin ellas me vuelvo loco, eso lo he discutido con grandes de la música como Silvio Rodríguez, Fito Paéz, Pablo Milanés, entre otros.

“Cuando a ti te pica el bichito de crear, entonces llega el momento que funciona como una autoterapia, escribes todo lo visto o imaginado. Unas salen bien, otras más o menos, sólo que estas últimas nunca las llegas a cantar. Después descubres que tus amigos, la gente, están identificados con tus terapias. Si compusiera pensando en el público se notaría”, afirma el experimentado músico.

Carlos Varela, el llamado gnomo de la Trova en Cuba, insiste en representar en su lírica temas como la emigración, la homosexualidad y demás inquietudes que reflejan el parecer de una buena parte de los cubanos. “Los hijos de Guillermo Tell son muchos. Yo creo que es bueno cuando una canción, a mí me ocurrió y a unos cuantos de mi generación, puede inspirar a los jóvenes, no sólo a escribir, sino a actuar… a pensar. Entonces ya estás consiguiendo algo más de la sociedad. En la medida en que conoces a tu gente podrás cantarle a los hechos y cosas más universales. No es el Fin cuenta que sólo cambian las escenografías de las ciudades, cuando vamos a la esencia de lo que sienten los seres humanos aquí o allá, o sea, la rabia, la desilusión, el amor, el desamor, te encuentras que sólo mutan los telones de fondo; los sentimientos son los mismos”, asegura tras hablar de su nueva producción discográfica, la cual será lanzada en julio próximo.

“…Recuerdo cuando grabé Como los peces que a los músicos de aquel entonces la canción Habáname, por ejemplo, no les parecía importante, para ellos estaba fuera de tiempo, lo mismo pasó con Siete, en fin… sólo decirte que cada disco tiene su propio proceso e identidad. Es interesante que las personas conozcan los temas antes de lanzarlos, eso lo experimentamos ahora con esta Gira Nacional.

“Es el número ocho dentro de mi vida artística. Después de un montón de años escribiendo canciones y a la vez viviendo de ellas.

“Cuando digo el más completo me refiero a la unión de toda la experiencia de estos años, desde el punto de vista temático, musical y poético. Resulta difícil encontrar en un disco equilibrio y contar a la vez todo lo que ocurre a tu alrededor. Grabamos 20 canciones y de ellas vamos a escoger doce, las cuales conformarán el producto final por presentarse dentro de dos meses, y durante todo el año pondremos otros temas en nuestro sitio digital, así que tendremos música constantemente.

“A mi modo de ver no es un puñado de canciones, sino que todas giran en torno a un tema special: No es el fin, éste viene muy bien para los tiempos que vivimos”.

Guillermo Tell no comprendió a su hijo
que un día se aburrió de la manzana en la cabeza
y echó a correr y el padre lo maldijo,
pues cómo entonces iba probar su destreza.
Guillermo Tell, tu hijo creció
quiere tirar la flecha,
le toca a él probar su valor
usando tu ballesta.

“¿Qué pueda pasar con ese disco después? ¿Podrá influir en el nacimiento de otros hijos de Guillermo Tell? Eso te lo dejo de tarea a ti, flaca”, enfatiza seguro de volvernos a ver y contarnos algo nuevo, diferente. Él, más esculpido por el tiempo, yo, un poco más gorda.

Colgado en la pared de varios jóvenes, el Carlos Varela del siglo XXI maneja otros aires renovadores, más cercano al pop y con un sentido más amplio del show. Movido en sus espectáculos y con nuevas propuestas manchadas del mismísimo fango cubano, el cantautor persiste a través del tiempo.

“A este músico no lo formaron los medios, y justamente por ignorarme ellos me hicieron un gran favor. Es increíble su poder. Todo lo omitido crea especulación, deseos de conocerlo. En mi caso la manera de sobrevivir fue ignorarlos. Ahí es cuando le agradezco a la gente, a esas personas del día a día que llevaron mis temas hasta su casa. Los medios están ahí y yo estoy aquí también para ignorarlos.

“La fuerza de la obra no depende de que les des una imagen, una palabra así de fácil; no debes subestimar la imaginación del público que hace lecturas de tus canciones, cuantas quiera, para eso están hechas. Lo más bonito es que hagan, incluso, el amor con ellas”.

…Dicen que aún dan vueltas en el cielo
buscando la tierra de su anhelo.
Yo no sé donde están
yo no sé si vendrán algún día
pero cada vez más
hay más Lucas
y Lucías…

Carlos Varela y otros trovadores de la Cuba moderna han tenido la dicha de habernos pintado juntos: generación y entorno.

Aun cuando la medianoche alcance su máximo esplendor, y los párpados de esta redactora intenten cerrarse, hay una frase de los dos, hay un lazo que nos une: NO ES EL FIN, llegan más hijos de Guillermo Tell.

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