H. emos, pecado cardinal?

Como ángeles de la noche extienden su vuelo cuando todos sueñan. Detrás de cada llanto hay un sentido contrario a la vida. Todos hemos estado allí, en lo profundo, solo que tememos que otros expongan nuestros sentimientos…

El hombre (genéricamente) teme lo que no conoce y en vez de tolerar, arremete. No es inmune a la agresión el Rock and Roll y mucho menos los rockeros de esta isla, que se llenan la boca para hablar de marginación y marginados, pero son los primeros en señalar acusadoramente al prójimo, lanzando piedras como si no tuvieran pecados que llevar a cuestas.
En vez de crucificados, hijos del señor, se convierten en romanos castigadores cuando aparecen en su circulo cerrado (a cal y canto) nuevas vertientes; así sucedió con el punk, el hardcore, el nu-metal, grunge, etc. Ahora arremeten contra los emos y me pregunto: ¿Hemos sido diferentes de ellos? ¿Son los emos un pecado cardinal?
Sencillo, como un estribillo… volvemos a casa o todo lo que se necesita es amor. Tras esa fachada de hombre fuerte, rebelde, seguidores del más oscuro de los señores, estuvo el joven que no entraba en los parámetros “normales” de la sociedad; a los cuales se les llamo y aun se les llama: homosexuales cochinos, etc.; y son esas mismas palabras las que hoy toman muchos peludos (y no tan peludos) para señalar a los emos y en vez de tolerar, respetar, aprender o educar, a esos jóvenes con necesidad de encontrar su espacio, como todos nosotros, solo intentan golpear con la misma porra que han usado siempre contra nosotros.
Alertas, pues estamos cambiando, no evolucionando, pues vamos hacia atrás, en vez de hacia delante. ¿Quién eres tú para juzgar, cuando aun no has sido juzgado? No midas con una vara, cuando no te gusta ser medido.

La Sombra.


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