Luego de esperar un día
completo el atrasado tren Habana-Bayamo-Manzanillo
que debía recogernos en Santa Clara y posteriormente
de compartir unas diecisiete horas más en el
mencionado vehículo. Al fin llegamos a tierras
granmenses, en la terminal nos esperaba Yuri (presidente
de la AHS) y su colectivo de trabajo para trasladarnos
a la base de campismo “Los Cantiles” donde es ya acostumbrado
hospedarnos durante la celebración de este
evento, serían aproximadamente la una de la
mañana.
En el campismo fuimos acreditados, recibimos programas
del evento y las llaves de nuestras respectivas cabañas;
Por la afinidad y caracteres comunes escogimos compartir
nuestra convivencia más íntima con los
jimaguas (editores del Scriptorium’zine) además
de Yussef y Dayamí (organizadores del festival
nacional Revolución). A través de ellos
conocimos de la ausencia de los editores de El punto
ge, Cannibal’zine y otros camaradas de trinchera,
con lo cual sumado a la difícil transportación
a la que fuimos sometidos, impregnaba de un desalentador
tufillo la atmósfera, ya de por si enrarecida,
del evento. Quizás se nos estaba avizorando
de lo que vendría después.
Este día se nos dejó dormir unas cuatro
horas ya que a las nueve de la mañana (según
programa) debíamos realizar una peregrinación
a la tumba del conocido músico Sindo Garay
para rendir un homenaje (además televisado)
de los promotores, bandas y rockers en general, hecho
que, por espera de no se que y por la lejanía
del campismo comenzó a las diez de la mañana.
Más tarde fuimos trasladados hacia una sala
de conferencias perteneciente a la empresa del MINAZ,
lugar donde, en esta ocasión, se desarrollarían
las sesiones teóricas. Todos coincidimos luego,
en que este no podía ser el lugar idóneo
y la razón fundamental estaba dada por lo apartado
del local, dificultando la participación de
los rockeros lugareños, a quienes en definitiva
están dedicados estos encuentros de reflexión.
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Allí solo estábamos: los divulgadores y promotores,
las bandas Chlover, Escape y Tragedy y el
equipo de técnicos de sonido.
El debate(que solo duró una hora)fue
protagonizado por Camilo Ernesto (técnico
de sonido y colaborador de la mayoría
de los zines nacionales) quién nos
leyó un comentario de su autoría
sobre la llegada e inserción del rock
en nuestra cultura, así como los innumerables
obstáculos y barreras que se han tenido
que sortear para continuar creando y escuchando
esta música universal. |
El mismo Camilo se encargó de la presentación
del # 5 de la publicación El punto ge, creándose
una ardiente polémica en torno al artículo
“El caso de la calle g ¿tendremos un nuevo
lugar de reunión?” de Abel Durán, el
cual versa referente a comentarios respaldados por
entrevistas a testigos sobre la expulsión de
los freakies de su amado espacio y en donde estos
no salen muy bien parados.
La revista dio pie también a otros debates
concernientes a la ¿banda? o ¿artistas
plásticos? Golden Popeye's Theory(estos aparecen
en la portada de esta edición), denotándose
un profundo rechazo por parte de un sector bastante
amplio de la escena (sobre todo las bandas) por la
sobre valoración que han promulgado los medios
de difusión masiva, confundiendo quizás
la verdadera proyección y perspectiva de estos
¿músicos?.
Para finalizar y calmar los ánimos, subieron
al estrado los gemelos, para presentar el # 9 de su
zine Scriptorium, el cual fue bien acogido.
Después de almuerzo, cerca de las dos de la
tarde partimos hacia el poblado de la sierra San Pablo
de Yao, donde radican las instalaciones de la TV Serrana.
Esta fue por cierto, una de las mejores experiencias
que se le pueden achacar a este evento. El objetivo
fundamental de esta visita fue la realización
de un pequeño concierto de Escape, el cual
fue filmado junto a entrevistas a los vecinos del
lugar para constatar sus impresiones. Fue realmente
impresionante ver a esta cantidad de personas (cerca
de un centenar incluyendo también ancianos
y niños) observando expectantes y por qué
no, disfrutando de una música para muchos (detractores
en las altas esferas del gobierno) reaccionaria y
ruidosa.
El resto de los días que siguieron por nuestro
lógico desgaste y falta de sueño, aunque
también por una mayúscula desorganización,
permanecimos en el campismo, bajo un clima que se
indujo cómplice y problema ala vez para el
desarrollo coherente del evento.
Lo único favorable de esta situación
enloquecedora, fue la compenetración entre
nuestros compañeros de habitación y
la insólita aparición de un personaje
algo enloquecido llamado Adrián (el ruso),
gracias a lo cual nuestras cabezas se sintieron al
menos más relajadas.
El lunes 6, día en que volveríamos a
tomar el poco confiable tren para regresar a nuestras
añoradas casa, fuimos conducidos por Mayito
(jurídico de la AHS) en un agradable e instructivo
recorrido por el centro histórico de Bayamo,
siendo esto otra de las notas más aceptables
y donde por fin nos sentimos efectivamente valorados.
La estructura general de este evento sufrió
un desbalance ciertamente desmesurado en comparación
incluso con su anterior edición, que no fue
muy agraciada también. Creo que los organizadores
deben replantearse muy seriamente cuales son los derroteros
ha seguir para encaminar nuevamente esta propuesta
hacia una búsqueda satisfactoria del equilibrio
que necesita su desarrollo.
El super objetivo de este encuentro anual fue en sus
inicios el de debatir y polemizar sobre todo lo que
acontece en la escena nacional, analizar sus problemáticas
y buscar entre todos alternativas viables para mejorarla,
y esta es la tónica que deberá imprimírsele
nuevamente si queremos algún día organizarnos
como escena.