SIN VIOLENCIA

Cuesta mucho organizar un concierto, conseguir el audio, el local, lograr que las bandas de otras provincias confirmen su participación y de ser así, cuesta trabajo también asegurarles el hospedaje, la alimentación, el pasaje de regreso y demás. Asimismo se realizan conciertos, festivales, eventos, etc. Nuestra escena no se mantiene inmóvil, los organizadores tratan que las cosas siempre salgan bien.
El público que asiste quiere divertirse, tomarse unos tragos, ver las bandas que hace mucho no escuchan o a las que han surgido nuevas; bailar, formar el slam, algo en lo que estoy de acuerdo; pero (siempre hay un pero) muchos de los que asisten a un concierto en calidad de público parece que no notan todas las dificultades que pasan los organizadores y la cantidad de personas no afines a las que hay que convencer para realizar alguna actividad.
Mi modesta opinión es que el público no tiene responsabilidad, ni conciencia de todo lo antes expuesto (no es ir a bailar danzón, ni tomarse de la mano para jugar a la rueda-rueda) sino lograr que cuando estemos en un concierto, en medio de un slam, segregando adrenalina por mil, no emprendamos contra los músicos, el audio, el local, las personas que estén fuera del slam, toda esa carga negativa y problemática (que quizás hayas guardado desde mucho tiempo atrás) y si no te gusta que te empujen, no te metas, evita el prMSCF